Esta magnífica casona rural se encuentra en la zona fronteriza de Os Peares, entre Lugo y Orense. Está enclavada a los pies del río Miño, sobresaliendo entre la naturaleza y vista desde muy lejos. Ofrece unas vistas impresionantes desde todos sus puntos.

La entrada, decorada con un antiguo hórreo gallego, nos da una idea de la exquisitez que vamos a encontrarnos más adelante. Accedemos al alojamiento a través de un perfecto camino empedrado, por donde incluso podremos dejar vuestro vehículo.

Aquí se van a poder llegar alojar hasta un total de 15 personas. Aunque lo harán en espacios de alquiler independiente. Se compone para ello de 5 habitaciones dobles y una triple Con posibilidad de incluir en 2 de las habitaciones cama supletoria.

Además contamos con 2 apartamentos totalmente acondicionados e independientes a la casa, para 3 personas, ideales para familias con hijos.

Hay diferentes accesos hacia el alojamiento, todos ellos con un pequeño porche de piedra bajo el que hemos instalado el típico mobiliario de jardín para el descanso. Nada más pasar por la puerta principal, entre las zonas comunes encontramos un salón comedor decorado con mucho gusto, trasladando al pasado más noble solo con su ambiente. En él podemos disfrutar de cómodos sofás junto a una chimenea que calmará el frío del norte.

Gran parte de las paredes interiores son de piedra, así como encontraréis diferentes artículos de antaño que potencian el toque elegante con el que hemos querido impregnar nuestra vivienda, un espacio acogedor y romántico. Además del salón principal, hay otras salas de estar más pequeñas pero igual de confortables, algunas incluso con vistas a través de balcones.

Ofrecemos a nuestros huéspedes desayuno incluído, que nosotros mismos seremos los encargados de elaborar y servir. Asimismo, tenemos disponible un servicio de lavado y planchado de la ropa, perfecto para cuando vengáis a quedaros mucho tiempo.

Por supuesto todas las estancias están acondicionadas con calefacción y hay conexión wifi desde cualquier punto de la casa.

Sin duda, ofrecen un valor añadido sus exteriores, que se pueden ver a través de diversos balcones en las habitaciones y zonas comunes, y a los que se accede a través de los porches mencionados anteriormente. Por allí encontraremos una piscina perfecta para la temporada estival, situada junto a otra más pequeña para los niños, y con espacio suficiente en su alrededor para tumbaros a tomar el sol. Desde allí puede escucharse como corre el río que pasa justo bajo nuestros pies.

Al alojaros aquí también tenéis la posibilidad de seguir cuidando vuestra línea en una cancha de tenis perfectamente acondicionada que se encuentra junto a la piscina. 

Os ofrecemos servicio de información turística y por su puesto, la opción de concertar rutas a la carta por Ribeira Sacra. 

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